Edificio de oficinas en Brickell, tres unidades de azotea apagándose la misma tarde de agosto
Dos necesitaban carga de refrigerante y un contactor dañado; una tercera tenía un capacitor que jalaba demasiada corriente y estresaba a las demás. Las tres volvieron a funcionar antes de que pasara el pico de la tarde. Un acuerdo de mantenimiento ahora evita que lleguen a ese punto juntas de nuevo.